Estamos acostumbrados a dejarnos llevar por el tiempo. Incluso nos basamos en el tiempo como una forma de vida, como un parámetro para “organizarnos”, para definir nuestro deseos y quehaceres cotidianos. Pero realmente nos detenemos a pensar en ¿qué es el TieMpo?
Para algunos es una simple medición, manejada básicamente por medio de un reloj, una agenda, un calendario, un diario. Incluso para unos cuantos implica un sentimiento de presión cotidiano, en el que simplemente se encasillan las actividades y obligaciones de la vida. Por otra parte se puede encontrar a quien vea al TieMpo como una abstracción que simplemente no entra dentro de su vivir; a tal grado de no ponerle una mínima atención y vivir de acuerdo a un sentir y desear interno; personal, autónomo; sin considerar el significado de ello para los de su alrededor. Ellos serán considerados como los impuntuales, poco formales, vale gorros....
¿Habrá la posibilidad de dejar que el TieMpo vaya por sí solo y así brindar un nivel de armonía más natural? Permitirnos llevar por él y simplemente ir a su paso, seguirlo, no dejarlo atrás, ni dar pie a que se nos adelante. Mantenernos firmes a su lado y pendientes más que en él, a lo que hay en el camino para irlo recorriendo con esa armonía deseada.
Mirar el tiempo atrás, es costumbre, más que necesidad. En cambio, mirar hacia delante, es anhelar, soñar y gozar.
Buen día. G.
viernes, 25 de enero de 2008
Inmersos en el TieMpo
Estamos acostumbrados a dejarnos llevar por el tiempo. Incluso nos basamos en el tiempo como una forma de vida, como un parámetro para “organizarnos”, para definir nuestro deseos y quehaceres cotidianos. Pero realmente nos detenemos a pensar en ¿qué es el TieMpo?
Para algunos es una simple medición, manejada básicamente por medio de un reloj, una agenda, un calendario, un diario. Incluso para unos cuantos implica un sentimiento de presión cotidiano, en el que simplemente se encasillan las actividades y obligaciones de la vida. Por otra parte se puede encontrar a quien vea al TieMpo como una abstracción que simplemente no entra dentro de su vivir; a tal grado de no ponerle una mínima atención y vivir de acuerdo a un sentir y desear interno; personal, autónomo; sin considerar el significado de ello para los de su alrededor. Ellos serán considerados como los impuntuales, poco formales, vale gorros....
¿Habrá la posibilidad de dejar que el TieMpo vaya por sí solo y así brindar un nivel de armonía más natural? Permitirnos llevar por él y simplemente ir a su paso, seguirlo, no dejarlo atrás, ni dar pie a que se nos adelante. Mantenernos firmes a su lado y pendientes más que en él, a lo que hay en el camino para irlo recorriendo con esa armonía deseada.
Mirar el tiempo atrás, es costumbre, más que necesidad. En cambio, mirar hacia delante, es anhelar, soñar y gozar.
Buen día. G.